Aparatos de gas. El butano y el ahorro.

En la época en la que vivimos, cada vez es más importante el ahorro energético, tanto por razones medioambientales como económicas. El consumo de electricidad genera más contaminación en origen que la utilización de gas como combustible, ya que las pérdidas en la producción y en el transporte de la energía eléctrica son muy importantes. Por otra parte, los aparatos de cocción y de producción de agua caliente que funcionan con electricidad son generalmente, menos eficientes que los equivalentes en gas.

El gas natural es un combustible que a efectos de funcionamiento de los aparatos en teoría no es muy diferente, pero que tiene unos gastos fijos que el butano no tiene.

 Por eso, hoy por hoy y a las tarifas vigentes en Enero de 2011, sin duda el butano es la opción más económica y medioambientalmente más respetuosa para la cocción y para la generación de agua caliente en clientes domésticos.

Calentadores de gas

¿De dónde sale esa diferencia económica de 210 € que viene en la publicidad?

De los datos declarados por un fuerte fabricante español, se analiza cual es el consumo que tiene un termo eléctrico nuevo de 75 l frente al de un calentador de agua de 11 l/min también nuevo.

El calentador de agua caliente gasta energía cuando abrimos el grifo y se enciende el quemador para calentar el agua. Una vez terminado su uso, ya no gasta nada (piloto automático).

El termo eléctrico gasta energía cuando se llena de agua que inicialmente está fría, y luego una vez lleno, para mantenerla caliente durante todo el día. Una vez agotada su capacidad, ya no sale más agua caliente hasta que se vuelve a calentar.

A los precios actuales, para dos duchas diarias, la diferencia de precio anual es de 210 €. Si fueran 4 personas, 420 € y así sucesivamente.

La cocina vitrocerámica y la cocina de gas

Las cocinas vitrocerámicas eléctricas convencionales tienen un consumo energético muy superior al de gas. Ya hay comunidades autónomas, como Navarra, que subvencionan su cambio por cocinas de gas. La organización Ecologista Greenpeace también recomienda la utilización de cocinas de gas frente a las vitrocerámicas. Una empresa del mercado ha realizado un estudio comparativo de las vitrocerámicas eléctricas y de gas en la que el ahorro anual es de más de 100 €.

 

Los costes fijos

Las comparativas de consumo entre el gas butano y el gas natural son manipuladas de forma permanente. Se intenta buscar una equivalencia entre los metros cúbicos de gas natural (lo que cuenta el contador) y los kg de butano o propano (las botellas se venden por kg), sin tener en cuenta los costes fijos que conlleva el tener contratado el suministro de gas natural. El butano y propano no tienen costes fijos, sólo se paga lo que se consume. El consumo medio de una vivienda en Alicante es de 8 botellas de butano al año, (agua caliente y cocina), lo que hace que el coste real que pagamos al año es inferior notablemente al de gas natural. No obstante, si se quiere efectuar una comparativa mejor, lo que se debería realizar es calcular las Kilocalorías que se consumen para calentar el agua o cocinar, y relacionarlas con el poder calorífico real del butano y el del gas natural que la empresa distribuidora nos suministra.